
El retorno de las Musas
Entre lucido y dormido,
en una hora y día cualquiera,
llega en lejanía un insondable sonido,
momento tal, estático, tiempo que no siguiera,
…¡ es sorpresa!, ¡ es milagro!, ¡ nada conocido!,
Llegaba, se aproximaba, no era nada que entendiera.
Venía con intensidad una inconmensurable melodía,
el viento de aerófonos tocados en maravillosa armonía,
vibraciones, sensaciones de insufladas notas en sinfonía,
variedad de timbres, arrebatadora música, cósmica eufonía,
marcha de timbales y címbalos avanzando con suma alegría,
son de acordes y cadencias interpretadas con mística energía.
Se conjugan perfumes de azahares, ritmos, arpas y flautas,
se anuncia con sumo esplendor de campanas y trompetas,
cortejadas por soberbias cascadas de estrellas, luces y sonidos,
LAS MUSAS HAN VUELTO, …imponentes, exaltan mis sentidos,
envidia de bardos, sin aún sobreponerme, sorprendido y atónito,
las musas danzan, cantan, recitan, llegan y llegan de lo recóndito.
Caballos voladores halan prodigiosos carruajes de oro,
traen a las fastuosas Musas, en desfile que amalgama,
euforia, delicias, poemas y canciones en embriagante coro,
en honor al significado de su nombre, matices de sol y flama,
saltando majestuosas las dimensiones, me alcanzan donde moro,
exactico e iluminado contemplo, torrentes de emoción mi ser derrama.
Guiadas por la ‘amorosa’
Erato, que trae entre rubíes la poesía y la lira;
seguida por quien la historia inspira,
Clío ‘la que celebra’ y se admira;
continua, el ‘cantar’ de
Melpómene con sus coturnos y hojas de parra;
viene
Polimnia ‘muchos himnos’, con compás y sacros textos que narra;
aparece
Euterpe ‘deleite’ , tocando su flauta inéditas melodías líricas;
luego ‘celestial’
Urania, con bello globo celeste y sus ciencias oníricas;
Terpsícore la del ‘deleite de la danza’, aflora al ritmo de su viola;
acompañada de ‘la de la bella voz’
Calíope con estilete y tablilla;
Talía el significado de su nombre ‘florecer, verdecer’, me señala.
Siguen en gran cortejo Ninfas y Hadas, Uranias y Trías,
enviándome nuevos paradigmas que vencen mis porfías,
es cuando siento en mi interior un asombroso remezón,
veo lo mejor de mí y me percibo pletórico de inspiración,
cuando desconcertado encuentro pluma y lira en mis manos,
¡absorto digo! ¡no escribo poesía ni he hilvanado versos en años!
¡no tengo aquella sensibilidad juvenil!, ¡no sé de temas ni motivos!
¡es tan diferente, ¿será madurez?, ¿ será seriedad?, son otros afectos,
la forma de vida de hoy, el día a día posterga las ilusiones y sueños.
Al mirar con atención la milagrosa presencia de la Musas y su corte,
reacciono, ¡no puedo perder lo mejor de mi vida!, tengo un norte,
si soy imagen y semejanza de Dios, debe en mi brillar esplendor,
Quien puso en sus universos, lo espejos que corresponden su amor,
para que lo pidamos creyendo, con positiva y certeza se nos dé,
para lo que en verdad queremos, reflejo en cristales, nos respondé,
para lo que en verdad sentimos su universo lo proyecté,
para que cuando deseemos sobre la aguas caminé,
para que movamos montañas con fé.
Al ritmo de trovas, armonías, e increíbles fantasías,
veo cuantos dones con las letras alcanzamos lograr,
me afirmo: cuanto bien de la vida en sus travesías,
en narraciones, cuentos, poesías, se puede reseñar,
ordenadas grafías que al mundo mismo pueden cambiar,
tantas vidas que con palabras conseguimos transformar,
entonces, miro la admirable obligación del escritor,
su incomparable misión y desafío, su ideal y su valor,
agradezco a las Musas haberme dado su privanza y honor.
Tintinea un canto:
siempre sigue a tu corazón,
más que desear debemos sentir, sobre la razón,
aficción y palabra, armonía y convicción, milagro son,
el amor orienta tu rumbo, con fe y confianza, certeza es…
Vocablos y textos conquistan la vida, ideal y valor es…
La humana excelencia en plenitud, estética mística es..
Antorcha inextinguible en la cima de tu espíritu enciendes…
Elevando y vibrando en tu ser el maestro interior, asciendes…
Es el don de la creación, la esencia del escritor que obtienes…
Una clara conclusión me inunda con resplandor,
no se puede apagar los sueños y el amor,
hacerlo es matar la vida y su razón,
es respirar sin vivir, sentir sin emoción,
lo contrario, es cumplir nuestra misión,
realmente existir, encendidos de ilusión,
caminar al ritmo de nuestro ideal,
ruta y promesa, matriz transcendental.
Haciendo convicción en mi alma, mente y corazón
no sé cómo agradecer…, el cosmos en expansión,
estallido inconmensurable de luz, estrellas nacen…
las Musas y sus dulces consonancias se desvanecen…
Despierto encuentro firme certeza, despierto…
Todo ha sido un sueño, la lira se ha quedado…
Solo miro una esquela de oro en el firmamento…
Que con espejismos de colores se ha teñido…
Por: Ernesto León Larrea
14-08-2009

¡Necesitas ser un miembro de CERCA DE TI para añadir comentarios!
Participa en esta red social